viernes, 31 de mayo de 2013

Las consecuencia de ver imágenes 3D

Es curioso el modo en el que se establece a día de hoy el mercado. Siempre ha sido la demanda social quien ha creado los servicios, pero en los últimos años, el fuerte espíritu consumista de las personas ha cambiado el orden y es ahora el servicio y producto quien crea la demanda. 
Un ejemplo de ello es el 3D. Una tecnología que nadie reclamaba y que podría haber seguido décadas fuera de nuestras vidas, pero que algunos fabricantes y el sector del entretenimiento digital está empujando de manera artificial como algo necesario. Tanto, que a pesar de ya estar comercializándose, ha dejado de lado ciertas normativas o prevenciones que debían de haber sido estudiadas antes de hacerlo.



Dicho esto, ¿alguien ha visto algún cartel de advertencia en Cines 3D? ¿Son conscientes los padres del peligro o de las posibles reacciones que pueden tener sus pequeños ante estos contenidos?

La tecnología 3D se ha convertido en uno de los medios visuales más destacados y las empresas fabricantes de equipos electrónicos no dudan en incorporar esta plataforma en sus productos.
Podemos encontrar tecnología 3D en diversos dispositivos (televisiones, computadoras, celulares). Tanto el cine como la tv son dos de las industrias que en los últimos tiempos utilizan cada vez con más frecuencia esta tecnología para ver escenas en tres dimensiones, ampliando de manera maravillosa la experiencia del espectador.
Pero a pesar de las ventajas en lo que respecta a visualización lo cierto e importante es que no hay buenas noticias, ya que el 3D también posee algunos aspectos negativos que pueden perjudicar a los usuarios.
Un estudio llevado a cabo por un grupo de expertos de la Universidad de Berkeley, en California, demostró que la tecnología 3D puede llegar a provocar serias consecuencias negativas tanto para el sistema ocular, como para el cerebro. 
Esto sucede debido a que el globo ocular debe realizar un sobre esfuerzo para percibir correctamente este tipo de imágenes, intentando ajustar la vista para poder observar lo que muestra el 3D. Como consecuencia, los usuarios experimentan de manera casi inmediata una serie de síntomas como fatiga visual, dolores de cabeza y desorientación, entre otros. Incluso también se pueden llegar a experimentar síntomas como nauseas, vómitos, visión alterada, sensación de mareo, movimientos involuntarios como espasmos musculares, confusión, pérdida de conciencia, convulsiones, calambres o desorientación.

El estudio realizado demostró que cuanto más cercano a nuestros ojos se halla el contenido 3D que visualizamos, mayores son las probabilidades de que se produzcan molestias visuales; como por ejemplo, cuando miramos este tipo de imágenes en un teléfono celular. En pantallas más grandes, como es el caso del cine, al representar un campo visual más amplio, las imágenes se atenúan y provocan molestias en menor medida, pero afectarían igual.
  
¿A qué se debe el problema?

La visión estereoscópica es la capacidad que tiene el hombre de integrar las dos imágenes que está viendo en una sola por medio del cerebro, el encargado de analizar estos datos y generar en consecuencia una imagen única tridimensional. Por la visión estereoscópica es que tenemos uncampo visual común a los dos ojos y vemos naturalmente en tres dimensiones. El ser humano no nace poseyendo plenamente esta capacidad, sino que durante su infancia sus ojos van perfeccionando la visión binocular y no es hasta aproximadamente los seis o siete años de edad que ya está más o menos libre del estrabismo; siendo este mal una desviación en el alineamiento de un ojo en relación al otro, y en consecuencia, una falta de coordinación entre los músculos oculares que impide fijar la mirada de ambos ojos al mismo punto del espacio, afectando la percepción de profundidad.

Al mirar una proyección 3D somos forzados a mantener la vista fija de un modo diferente al natural por un tiempo prologando. Por esto es que muchas personas, al salir de ver una película en 3D, se encuentran ligeramente mareadas. De acuerdo a Mark Pesce, uno de los pioneros en Realidad Virtual, esta sensación de mareo es similar a querer “caminar normalmente bajo el agua”, pues durante un breve período los ojos deben reacostumbrarse a la visión estereoscópica natural.

Ver una película puede no hacer mal a nadie, son sólo dos horas, salvo a los menores de siete años, que no importa el tiempo de exposición, pueden sufrir estrabismo. En cuanto a los mayores, claro que una película puede no hacer mal a nadie, ¿pero una TV? Ver diariamente contenidos en 3D es otra cosa.


Algunas precauciones:
Los niños y adolescentes pueden ser más susceptibles a problemas de salud asociados con ver 3D y deberían ser supervisados cuando vean estas imágenes. Los niños menores de seis años no deberían ver TV 3D. 
 Las mujeres embarazadas, los ancianos, los enfermos de padecimientos serios, los que tengan problemas de sueño o estén bajo la influencia del alcohol, deben evitar utilizar la funcionalidad 3D. 
Ver televisión en 3D puede causar mareos, efectos perceptuales, desorientación, irritación ocular, decaimiento en la estabilidad de postura y dolores de cabeza o fatiga. Es recomendado que los usuarios tomen descansos para disminuir estos efectos. 
Si experimenta una jaqueca, fatiga o mareos, deje de ver TV y descanse. Hacer "frecuentes descansos" y aprovechar así para comprobar si notamos la vista muy cansada o los ojos secos.


Quizás es hora de que los mismos (Gobierno) que fuerzan la ley para exterminar la descarga de películas se preocupen más por la salud de las personas que por el bolsillo de las grandes empresas capitalistas.


http://malusodelatecnologiaysusconsecuencias.blogspot.com/2011/10/alteraciones-3d.html

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